
Vaibhav Bedi, de 26 años y residente en Nueva Delhi (India) ha decidido denunciar a “Lynx” (marca bajo la que se comercializan los productos “Axe” por aquellos lares) por publicidad engañosa y por la depresión y el daño psicológico causado por la aparente inexistencia del “efecto Axe”
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Sí, señores. El pobre Vaibhav llevaba cerca de siete años echándose todo producto de la conocida marca que caía en sus manos, y en otras partes de su cuerpo, convencido de que cientos de miles de sensuales chicas indias le persiguirían y le harían feliz de manera tántrica y “kamasutriana”.
Sin embargo, después de tanto tiempo ha decidido tirar la toalla no sin antes exigir que la firma le indemnice con más de 28.000 Euros por haber abusado de su confianza ciega.
Unilever, empresa comercializadora de los productos Axe/Lynx, ha decidido no pronunciarse. Por algo será. Suponemos que no pueden negar la evidencia que pone en entredicho las bondades de su producto. Ahora sólo falta que nos digan que las chicas que persiguen a los chicos en los “spots” son modelos pagadas.
Así que ya sabéis, amigos: no confiéis en productos de higiene personal para ligar. Ya lo decía un primo mío “Lo que les va a las chatis (sic) es que vayas hecho un tigre y oliendo igual que uno. Las hormonas, primo, las hormonas”.

La policía de Salem, Oregon (EE.UU.) recibió una extraña llamada de un tal Calvin Hoover, de 21 años. A duras penas el operador podía oír lo que le estaba diciendo el chaval: hablaba de manera extraña, algunas veces se escuchaba la puerta de un vehículo abrirse y cerrarse y espués un gutural ruido, como de arcadas.
Entre la voz pastosa y el resto del festival de sonidos el agente pudo más o menos reconstruir la historia: al parecer Calvin fue a tomar algo a un bar de la localidad. Una copa siguió a otra, y pasadas unas horas, volvió a su camioneta. Leer el articulo Completito →

Por el amor de dios. ¿Quién en su sano juicio se iría a bucear sin llevar su teléfono móvil? Yo, por supuesto, no lo hago nunca y, como no podía bucear con él, pues simplemente no buceaba.
Ahora en serio, sin ironías, creo que esto es el invento absurdo del día: kit para hablar por teléfono mientras buceas. No es broma, al igual que tampoco lo son los 1800 dólares que cuesta el cacharrito. Vamos, pecata minuta.


Esta imagen de ultrasonido, tomada a las 23 semanas de gestación, revela como este feto (bebé) muestra el signo de la paz y amor con sus 2 dedos, formando la letra V con su índice y dedo medio. (Peace and Love)
La madre es Caroline Barnes de Londres, quien ya esta suponiendo que su bebé será un rebelde sin causa
La enfermera no podía parar de reír. El bebé mantuvo la seña en sus dedos durante toda la sesión del ultrasonido.
- Caroline, madre del bebé
El novio de Caroline, Dave Wright, de 36 años, dijo:
No nos interesa el sexo del bebé, pero le tendremos que enseñar algunos modales.
- Dave, padre del bebé
Tal parece que no hay Photoshop ni nada, es un hecho de la vida real.